JUAN MAR脥A SEGURA

Todo urge, menos la educaci贸n 馃檮

Por Juan Mar铆a Segura


D铆as pasados se conoci贸 una nueva edici贸n de 鈥楲a visi贸n de los l铆deres 2023鈥, publicaci贸n realizada anualmente en esta 茅poca del a帽o por un reconocido peri贸dico local. Prolija, relevante, informativa, como cada a帽o, la publicaci贸n consolida la mirada de los 400 directivos de las organizaciones m谩s importantes del pa铆s. Muchas caras conocidas y casi todas las industrias representadas, con el fin de anticipar lo que ocurrir谩 en un 2023 que se plantea tan desafiante como incierto. Como siempre. Un documento 鈥榗oleccionable鈥, como lo indica la propia publicaci贸n, y un insumo estrat茅gico para la toma de decisiones de los directivos de cualquier instituci贸n.

No puedo dejar de analizar este documento desde la perspectiva de mi campo de actuaci贸n, que es la educaci贸n. Visi贸n, liderazgo, toma de decisiones, agenda nacional, son conceptos y palabras que atraviesan a la educaci贸n en todos sus ciclos, en todas sus dimensiones. Si aceptamos que la educaci贸n es la sumatoria de acciones y pr谩cticas que crean la arquitectura y el andamiaje moral y valorativo de una Naci贸n, entonces es imprescindible analizar esta entrega desde la mirada educativa.

En primer lugar, me resulta sorprendente no ver ni 1 sola cara del mundo educativo en la tapa del suplemento. Ni 1. Casi 100 altos directivos de diferentes organizaciones, l铆deres que conducen la marcha de organizaciones relevantes, sin que la voz de la educaci贸n est茅 presente. En la contratapa pasa algo similar, con 128 rostros y organizaciones diferentes, y solo 1 representando a la educaci贸n, en la 煤ltima fila y el 煤ltimo rinc贸n. O sea, 1 煤nica presencia en 224 miradas, que adem谩s se trata de la responsable de una unidad acad茅mica dentro de una instituci贸n. 驴Puede un 鈥榗oleccionable鈥 incurrir en semejante descuido?

Lamentablemente, aquello que insin煤an las fotos de la tapa y la contratapa es consistente con el contenido que se ofrece dentro del propio documento. El an谩lisis de las casi 400 voces de organizaciones, apenas est谩 enriquecido con la mirada de escasas 7 instituciones educativas, todas universidades privadas que en conjunto representan a unos 30 mil alumnos de grado. No hay voces ni de directivos escolares, ni de universidades de gesti贸n p煤blica, ni de institutos de ense帽anza de ning煤n otro tipo. Cabe aclarar que en el pa铆s hay unos 10 millones de alumnos escolares, y m谩s de 2 millones de alumnos en el segmento de la educaci贸n superior. 驴Qui茅n habla por ellos en esta entrega?聽

Lo que podr铆a parecer una desatenci贸n involuntaria, o un mera restricci贸n de espacio editorial, tambi茅n vuelve a materializarse en un segmento del 鈥榗oleccionable鈥. Presentado como 鈥楲a mirada de 10 referentes sobre los principales desaf铆os y oportunidades que esperan a la Argentina de cara al a帽o que se inicia鈥, se suceden las opiniones de economistas, polit贸logos, banqueros, empresarios y de 1 referente del ecosistema emprendedor. No llega esta 煤ltima a ser una voz propiamente dicha del mundo educativo, aunque orilla el debate del desaf铆o educativo del a帽o pr贸ximo y de los a帽os venideros. Nuevamente, 10 voces que hablan de los principales desaf铆os, y la educaci贸n nuevamente ausente.

La explicaci贸n, a mi pesar confirmatoria, de tanta desatenci贸n del sistema educativo argentino se presenta en un peque帽o cuadro que resumen el resultado de una investigaci贸n y encuesta de opini贸n p煤blica realizada por CIO Investigaci贸n durante 2022. Frente a la pregunta de 鈥樎緾u谩les deber铆an ser las prioridades del gobierno?鈥 (supongo que para el a帽o siguiente), las respuestas aparecen en el siguiente orden: 1. Corregir la inflaci贸n (693), 2. Normalizar el tipo de cambio (488), 3. Reducir el gasto p煤blico (482), 4. Reducir la carga impositiva (339), 5. Presentar un plan de reactivaci贸n productiva (333), 6. Dar mayor previsibilidad para las inversiones (331), 7. Generar empleo (330), 8. Reducir la pobreza (324), 9. Reducir el costo laboral (316), 10. Abrir la Argentina al comercio internacional (200), 11. Reducir el nivel de conflictividad sindical (154), 12. Acompa帽ar a las empresas en su transformaci贸n digital (101), 13. Acortar la brecha de g茅nero (77) 鈥. Fin. Si, de educaci贸n, nada. Normalizar, corregir, generar, reducir, abrir, todo en otras 谩reas o actividades, pero nada sobre la educaci贸n, nada.

No debemos naturalizar que la educaci贸n, en todos sus niveles, est茅 tan fuera de agenda, tan fuera de radar. 驴Acaso existe una visi贸n posible del pa铆s sin educaci贸n? 驴Acaso existe una agenda nacional, lo que sea que ella signifique, que no incluya a la educaci贸n? 驴Acaso existe la posibilidad de tener una mirada prospectiva integral para una Naci贸n, sin factorizar e integrar adecuadamente la dimensi贸n educativa dentro de las prioridades del gobierno?

No es mi intenci贸n caerle encima a nadie en particular por este asunto. En alg煤n punto, todos somos responsables del poco inter茅s y la escasa atenci贸n que ponemos sobre la educaci贸n. Esa desatenci贸n, en parte, es la que ubica al tema fuera de agenda y de casi todos los rankings de opini贸n. Ese poco inter茅s, en parte, es el que plantea como posible a la realizaci贸n de un suplemento 鈥榗oleccionable鈥 consolidando la mirada de los directivos de las organizaciones m谩s importantes del pa铆s sin que haya un vertical educativo claro e incuestionable.

La educaci贸n ba帽a en todos sus matices a nuestro proyecto de pa铆s. Somos como Naci贸n aquello que aspiramos como educadores. Construir una sociedad justa, equitativa y pr贸spera es un proyecto inviable sin una educaci贸n de calidad en todos sus niveles. Si, ley贸 bien, inviable. Somos como colectivo aquello que logramos como educadores.

Si anhelamos abandonar esta senda de retroceso en la que nos hemos empecinado, debemos actuar, debemos reclamar, debemos recalibrar. Solo la buena educaci贸n nos puede proveer un basamento firme sobre el cual edificar. Solo una alianza inquebrantable entre educaci贸n y progreso nos devolver谩 a la senda del crecimiento y del progreso. 驴Tan dif铆cil es aceptarlo? 驴Acaso otros pa铆ses no lo han logrado?

2023 nos desaf铆a en muchos aspectos, es cierto. Pero mucho m谩s nos desaf铆a la necesidad de ubicar a la educaci贸n, nuevamente, en un lugar central de nuestro hacer y ser. Seremos una Naci贸n educada, o seremos recurrentemente esto que tanto todos rechazamos.